¿Cómo llenar de luz una casa en una parcela gótica que dispone solo de dos ventanas?
Una parcela gótica encierra belleza, historia… y también grandes retos. Cuando una vivienda cuenta con solo dos ventanas, todo parece estar en contra de la luz natural. Pero en arquitectura, las limitaciones no son barreras, son oportunidades para el ingenio.
La luz puede entrar desde lo inesperado: un patio interior estratégicamente orientado, una celosía que tamiza y distribuye, superficies que reflejan y multiplican, y la oscuridad no es un enemigo, sino el contraste necesario para que la luz cobre fuerza y significado.
Habitar un espacio con limitaciones tan marcadas obliga a repensar la relación entre interior y exterior, entre materia y atmósfera, pero también ofrece una oportunidad única para construir una vivienda irrepetible, donde cada rayo de luz ha sido cuidadosamente pensado.
A veces, la belleza nace justo ahí donde parecía que no se podía construir nada.